Autor: juancarjcfx@gmail.com
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VIII. A la taberna «El Catalejo»
Después de reponer fuerzas, el squire me entregó una nota dirigida a JohnSilver, para que se la llevara a la taberna «El Catalejo», y me dijo que no teníapérdida, ya que sólo debía seguir a todo lo largo de las dársenas hastaencontrar una taberna que tenía como muestra un gran catalejo de latón. Echéa andar,…
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VII. Mi viaje a Bristol
PARTE SEGUNDA: EL COCINERO DE A BORDO A pesar de los deseos del squire, pasó algún tiempo antes de queestuviésemos listos para zarpar, y ninguno de nuestros planes —ni siquiera lasintenciones del doctor Livesey de que yo permaneciera junto a él— pudocumplirse a satisfacción. El doctor precisó ir a Londres en busca de un médicoque…
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VI. Los papeles del capitán
Cabalgamos sin descanso hasta que llegamos a la puerta del doctorLivesey. La fachada de la casa estaba a oscuras.El señor Dance me indicó que desmontase y llamara, y Dogger me cediósu estribo para hacerlo. Una criada nos abrió la puerta.—¿Está el doctor Livesey? —pregunté.Me respondió que el doctor había estado durante toda la tarde, pero…
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V. La muerte del ciego
La curiosidad fue más fuerte que mis temores y abandoné mi escondrijo;me arrastré hasta la cima del talud, y desde allí, ocultándome tras un matorralde retama, pude observar a todo lo largo de la carretera hasta la puerta denuestra casa. No tuve que aguardar mucho, pues de inmediato empezaron allegar mis enemigos, al menos siete…
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IV. El cofre
No perdí ya entonces más tiempo en decirle a mi madre todo lo que sabía yque sin duda hubiera debido poner mucho antes en su conocimiento.Inmediatamente nos dimos cuenta de lo difícil y peligroso de nuestrasituación. Parte del dinero que aquel hombre pudiera esconder —si es que algoguardaba— nos pertenecía con toda justicia, pero no…
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III. La Marca Negra
Hacia el mediodía me acerqué a la habitación del capitán, llevándole unrefresco y medicinas. Se encontraba casi en el mismo estado en que lohabíamos dejado, aunque trató de incorporarse, pero su debilidad fue másgrande que sus deseos.—Jim —me dijo—, tú eres la única persona en quien puedo confiar aquí; ybien sabes que siempre me porté…
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II. La aparición de «Perronegro»
Poco después de los sucesos que acabo de narrar tuvo lugar el primero delos misteriosos acontecimientos que acabaron por librarnos del capitán,aunque no, como ya verá el lector, de sus intrigas. Fue aquel invierno uninvierno en que la tierra permaneció cubierta por las heladas y azotada por losmás furiosos vendavales. Nos dábamos cuenta de que…
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I. Y el viejo marino llegó a la posada del «Almirante Benbow»
PARTE PRIMERA: EL VIEJO PIRATA El squire Trelawney, el doctor Livesey y algunos otros caballeros me han indicado que ponga por escrito todo lo referente a la Isla del Tesoro, sin omitir detalle, aunque sin mencionar la posición de la isla, ya que todavía en ellaquedan riquezas enterradas; y por ello tomo mi pluma en…
